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lunes, 5 de octubre de 2015

"A ESA no la ves más, a ESA no la ves más"

JUNTO A CLAUDIA, EN 2010

Muchas veces he escrito anécdotas escatológicas, otras risueñas, alguna que otra con toques de emoción, e incluso lágrimas. Hoy, debido a que estoy probando la reparación de una computadora, decidi escribir...con el corazón en la mano...
JUNTO A ANA EN 2003
En verdad no me considero como un ser con suerte ante el amor. A veces no se si lo que me falta es suerte, o amor, o ambas. Lo que si se, es que existen momentos de la vida donde nos toca sufrir. Pero existen otros -que lo he comprobado-, donde nos hacen sentir como que nos ganaramos el mejor de los premios.

Cabe aclarar que en la siguiente historia he subido dos fotos diferentes. En la que aparece en el encabezado, al igual que en ciertos programas de televisión, es la foto "del final" de la historia.

 En cambio "la otra foto" es, quiza, la foto como comienza la hitoria...aunque, si lo pensamos bien, el comienzo de la historia, es tambien el final de la misma. ¿No entiende nada? Siga leyendo que se lo cuento.

Corría 2003. Yo venía del duelo de haber perdido a mi querida Tía Ilda (eso lo puede leer en otra entrada de este blog). Al poco tiempo, me toca estrenar mi cuarto largometraje. Yo no estaba en condiciones de hacerlo, pero debo asumir la obligación de hacerlo, dado el compromiso que uno había dado ante el elenco. 

El hecho es que yo traigo desde la ciudad de Mar del Plata a mi amiga Claudia, quien, habia trabajado en dos largometrajes con el respaldo de haber sido lejos, la mejor actriz. Y a pesar de que no siempre coincidiamos, y eran muchas las veces que se discutía durante los rodajes, lo resultados eran buenos, por ende, era una buena dupla y las películas tenían buenas repercusiones.

Hete aquí que tras el estreno -recordemos que tras la muerte de mi tía había quedado en la ruina- yo me comprometí a pagar los pasajes desde Mar del Plata de Claudia y de su hija, y para poder pagar el de la vuelta, habíamos conversado con el elenco en que para pagar los pasajes de vuelta debíamos hacer una rifa -en ese caso con un CD con la banda de sonido del film-, y tuvimos suerte. 

Sobre el total de unos treinta pesos que se necesitaban, juntamos 26, solo faltaron cuatro pesos, que se podían encontrar de cualquier otra forma.

A pesar que todo salía tan redondo, los cuatro pesos faltantes fueron motivo para que Claudia me hiciera un escándalo en la puerta del mismísimo Centro Cultural Recoleta. Por ese motivo yo ya no tenía dinero para tomarme el 37 a Lanús (ya tenía decidido caminar hasta Constitución y luego tomarme el tren "de colado" para volver a mi casa). Ahí Claudia se da cuenta que yo no tenía un peso encima, había puesto todo mi dinero en sus pasajes, y me paga el colectivo hasta Lanús. Mientras volvía hasta mi casa, reflexioné acerca de mis sacrificios y de lo que sucedía a mi alrededor. También me quedaron grabadas las palabras de Claudia, "los que te rodean son unos mediocres", en alusión que todo el sacrificio que hacíamos para hacer las películas, en mas de una ocasión era utilizado, por ignorancia, en factor de diversión, y no para subir la calidad del producto.

Pasaron unos meses (seguiamos en 2003), y decidí escribir otro guión para la próxima película. Claudia y yo soñabamos con hacer una película en su Mar del Plata, pero en el camino, ella se muda a otro departamento muy pequeño, y no nos podía albergar para poder estar un par de días, y filmar. Tampoco pudimos conseguir alojamiento en otra parter. Eso -y sumado a aquellas divergencias que había tenido con Claudia en Recoleta-, hizo que se pensara en la búsqueda de otra protagonista. Asi se puede decir que comienza esta historia.

Ya estabamos en el mes de agosto, pasaron alguna que otra chica, tras el estreno de Recoleta hubo una discusión con parte del elenco -en el cumpleaños de la madre de Jorge, el microfonista- y eso precipitó algunas renuncias, cosa que hizo pensar en un recambio aún más grande del elenco, el cual era lógico si se pensaba en la quinta parte de una saga cinematográfica.

Fue allí donde en un día de visita en un teatro desaparecido de Lomas de Zamora me recomiendan a una chica "parecida a Geraldine Chaplin". Y asi aparece Ana, como protagonista de la quinta pelicula, pero además, para ocupar un lugar importante dentro de mi vida.

El felling comienza en los momentos en los cuales se ensayaba la película, pero, a su vez, se extiende durante casi seis meses, donde, con alianzas de plata, nos comprometimos.

El romance termina a principios de 2004 -apenas diez dias despues del compromiso, o menos-, pero en esos meses conocí a una persona, que nunca terminé de conocer (y que a lo mejor, no debi conocer nunca). Sin embargo, recuerdo muchos aspectos de su personalidad. Cuando uno le decía cualquier cosa, siempre respondía tras un breve silencio, que se notaba mucho. Su caracter leonino, sus celos. En particular una anécdota que me ha impulsado a escribir hoy. De visita en ese teatro donde la conocí, y donde solía visitar por mi trabajo periodístico, existía un viejo afiche de una obra titulada "Ud. puede ser un asesino", de Alfonso Paso. En las fotos del afiche aparecía Claudia, era la obra donde yo la conocí antes de convocarla a hacer mis películas. Y el conflicto comienza cuando le dije "esa fue la mejor actriz que tuve".

Si. Era cierto. Era mejor actriz que mi novia. Pero con mi novia tenía algo que yo con Claudia jamás había tenido. Sin embargo, Ana me hizo una escena, en varias oportunidades, haciendo la siguiente sentencia, "a ESA no la ves más, a ESA no la ves más".
Era inutil explicarle que no la veía hace meses. Fue imposible explicarle que Claudia vivía a quinientos kilómetros, y, muchísimo menos poder explicarle que entre Claudia y yo solo habíamos hecho películas, y que luego, cada cual a su casa con su vida.

Claudia la perseguía como un fantasma, cada vez que llegaba a sus ensayos en el teatro, desde el afiche. Y yo trate, para evitar suspicacias, de no hablar mas nada de Claudia.

Lo cierto que tras enero de 2004 rompimos relaciones con Ana, nunca más pudimos hablar. Sin embargo, terceros involucrados en dicha puja, hicieron lo imposible para alejarnos aun más, para que no estrenara nunca la película, ni para que filmara más. Cosa que casi logran. No pude estrenar esa película ni agregando un final musical a cargo del Coro Kennedy (dicho sea de paso, ese coro lo agregué a la película porque sabía que a ana le gustaba el coro). Porque a pesar de todo seguía siendo leal. No había vuelto a recurrir a nadie, ni lo iba a hacer, pensando en que las cosas se podían arreglar. Cosa que nunca pasó.

Llegamos a enero de 2010 -la tristeza no tiene fin-. Fue como desde mi messenger (todavia no había sido reemplazado por el skype), me llega un mensaje

-Hola, Gus, tengo ganas de filmar otra pelicula con vos
-Lo siento, ya no tengo ganas de hacerlo, ya no filmo nada desde hace tres o cuatro años-
-Pero te venis para mi casa unos días, la filmamos juntos, la vamos a pasar bien.
-Y donde estás ahora?
-En Mar Del Plata
ERA CLAUDIA...

Le mandé un guión que había escrito entre 2006 y 2008 que casualmente tenía en word en la computadora, por suerte le gustó. Estuvimos planificando vía msn, hasta que en agosto vino a Lanús a verme, Allí pudimos hablar un par de horas, de muchas cosas que nos habían pasado a través de siete años que no nos habíamos visto. Las cosas que nos habíamos pasado, a ambos, en todo ese tiempo (el tema de mi ex y su odio hacia ella, también). 

Cumplimentamos una fecha para el comienzo del rodaje, en la costa, para finales del mes siguiente, y por supuesto, seguimos en contacto en forma virtual hasta en la fecha donde nos debíamos volver a ver.

Sale el tren a Mar del Plata desde Plaza Constitución. Una de las noches mas heladas de ese año. Mientras miraba a la ventanilla, que daba a la nada, las luces de esos campos interminables, recordaba lo sucedido en todos esos años oscuros. Pero nada ya importaba. Sabía que lo peor, había pasado.

Cuatro horas mas tarde, estaba en la Ciudad Feliz. Toco el portero eléctrico del palier del edifición donde ella vivía, luego sale al balcón y me arroja la llave de la puerta. Y por último subo, y cuando me abre le digo 

"a ESA no la ves más, a ESA no la ves más"

LA MALDICIÓN DE LA BRUJA SE HABÍA ROTO

Espero que les haya gustado esta historia...

lunes, 9 de junio de 2014

EL MINUTO CERO

YO MISMO A LOS CUATRO MESES DE EDAD, FOTOGRAFIA EN SEPIA SACADA CON UNA CAMARA KODAK BABY, UNA CAMARA QUE TENIA ROLLOS DE PELICULA, QUE BIEN SE PODIAN RECARGAR, YA QUE LA PELICULA VENIA EN LATAS, O BIEN TAMBIEN LAS RECARGABAN DE PELICULA VIRGEN EN LAS CASAS DE FOTOGRAFIAS, ERAN FOTOS CUADRADAS, A PESAR QUE AÚN NO HABIAN LLEGADO LAS INSTAMATIC (QUE VENIAN CON ROLLOS DE CASSETTES DE CINTA, MAS FACIL A LA HORA DE SACAR FOTOS, Y QUE ADEMAS ERAN EN COLORES)
 Para conocer el desenvolvimiento de una persona y su personalidad, a veces se necesita toda una vida. Otras veces se conocen en el primer instante. Es muy probable que para comprender lo más profundo de mi personalidad y los por qué a muchas cosas, será necesario leer este post. Porque de esta forma se sabrá del motivo por el cual mi personalidad por momentos de mi vida ha resultado para muchos beligerante, como así también oscura, o también revolucionaria. Porque existen razones y momentos para todos, y para todo. Y aquí vamos a narrar una de las historias mas importantes de este blog. Y también se podrá percibir, el momento y el espacio de algo que nunca más se volverá a repetir. Por un lado el nacimiento, y el forjamiento -no se si se dice así- de algunas facetas de mi persona.
 Esta historia se remonta al principio de los tiempos. Mejor dicho, de mi propio tiempo. Para comprenderlo mejor, debemos situarlos en el momento histórico de nuestro país, que desde 1966 vivía una de las dictaduras más crueles -hasta ese momento- del General Onganía. Una junta militar que había derrocado a la débil democracia del Presidente Illia, elegido tras haber prescripto al peronismo de nuestro país, y uno de los presidentes constitucionales que menos porcentaje de votos tuvo en la historia, ya que los peronistas votaron en blanco por órdenes de Perón, que estaba exiliado en España.
LAS TRES FOTOS ERAN SACADAS A LA LUZ DEL DIA EN EL PATIO DE MI CASA, A PESAR QUE LAS MISMAS SE VEAN OSCURAS, LAS CAMARAS EN ESE MOMENTO NO SE USABAN CON FLASH, PORQUE A VECES LAS CAMARAS HOGAREÑAS QUE USABAN FLASH SE QUEMABAN. EN ESTA FOTO ESTABA CON MI MAMA.

En pocas palabras, desde hacía cuatro años mi país vivía una restricción de las libertades individuales. A esto en 1969 había habido una devaluación de la moneda que había resultado un fracaso, y a esto se le debía sumar, algunos malestares en las fuerzas militares -que empezaban a confabularse contra su propio gobierno- y las fuerzas policiales, que se auto acuartelaban en todo el país, resultando todo esto una gran caja de sorpresas cuyos resultados no se podían dislumbrar en el largo plazo, mejor dicho, en el corto...o mucho menos...

A todo esto mis padres habían planificado muy bien mi nacimiento. Estaba preparado para que naciera en el Sanatorio Güemes, en aquel momento -y aún ahora-, uno de los más importantes del país. No precisamente eran potentados, pero habían hecho sus sacrificios, a pesar de su juventud para que así sucediera. Quizá el único inconveniente era que entre el Barrio de Palermo, en Capital Federal, y el barrio donde vivíamos había cerca de entre veinte y treinta kilómetros. No existían teléfonos -mucho menos celulares ni internet-. Mi casa estaba en una avenida -que aún no había sido asfaltada, y que no conocería el pavimento hasta que yo tuviera nueve años, y solo tenia una simple cinta de mejorado en muy mal estado-.

Como frutilla del postre, y concatenadamente, mi mamá rompe la bolsa, en el día donde la crísis de nuestro país estaba a punto de explotar. Las fuerzas militares y policiales -que en aquellos momentos trabajaban "asociadas" para reprimir mejor al ciudadano-, se habían auto acuartelado. Y al no haber teléfonos para llamar al hospital solo los destacamentos policiales más cercanos tenían línea telefónica.  El gran problema era ir a una comisaría para pedir que le permitieran llamar a un hospital, ya que quien acudía a un lugar así en momentos como este, solo por las dudas, terminaba tras las rejas, por desafiar la autoridad. Y sumado a esto, la restricciones a las libertades individuales, era una dictadura militar, quien entraba en esos momentos a una comisaria podría aparecer muerto...o quizá no salir, o desaparecer para siempre, han habido muchos casos en aquellos momentos negros de nuestra historia.

Mi papá con sus inmaduros 23 años, a plena madrugada, a campo traviesa, en pleno "Toque de queda", desafió todos los obstáculos, llegó al destacamento policial, le permitieron milagrosamente hacer la llamada al hospital más cercano. No le debió ser fácil, ya que desde mi casa al destacamento policial habría cinco cuadras, cuadras de campo, y desde el hospital hasta mi casa veinte, y cuando iba llegando a mi casa nuevamente, tuvo que perseguir una cuadra por el barro a la ambulancia, que se había pasado de dirección. Mi mamá llegó en la ambulancia con trabajos de parto al hospital. Dicen que nací antes de llegar a la sala de partos. El hospital Lucio Meléndez, de Adrogué, no era el Sanatorio Güemes, era más bien un lugar humilde, aún en construcción, en aquel entonces administrado por religiosas, esas que tienen los hábitos de color gris o celeste, que, a pesar de ser un lugar público, administraban en forma honesta y a rajatabla el lugar, controlando incluso hasta el laboratorio, asistiendo al paciente y a sus familiares en todo lo que podían. 

Y...el elemento más anecdótico de esta historia, fue que a la misma hora de mi nacimiento, una junta militar derrocaba en mi país, a otro gobieno militar, y entre medio mi nacimiento...quizá sea por eso mi personalidad...mi vida...mi carrera, no hay casualidades, sinó, causalidades.

Y para culminar esta gran historia, corría 1988, y mi mamá, que ya era viuda, se pudo reencontrar con aquella religiosa que la  asistió en el parto. Ella se encontraba visitando en una clinica a otra religiosa internada, y mi mama cuidando a mi abuelo, que era en ese momento un enfermo terminal. Luego de que falleció, la religiosa fue al velatorio de mi abuelo, le colocó en su féretro un Rosario bendecido hecho de cristal de roca, y luego en el convento realizaron una misa en su memoria. Un gesto muy recordado de alguien que apareció en dos momentos distintos de nuestra familia.

En cuanto al General Onganía, derrocado el día de mi nacimiento. En 1995 lanzó su candidatura a presidente. El movimiento político que respaldaba su candidatura, peronistas disidentes con Menem en aquel momento, me vinieron a ver para ofrecerme una candidatura a concejal, la cual rechacé ya que mi trabajo siempre estuvo en los medios de comunicación, no en la sucia política. Sin embargo, más tarde declinó la candidatura -posiblemente porque no "medía" en las encuestas-, en las elecciones donde fue reelecto Carlos Saúl Menem, y, para redondear esta nota repleta de anecdotas, Ongania fallece ese mismo año, justamente, el dia 7 de junio...el día donde cumplía 25 años...casualidad o causalidad?

Esta nota, de seguro que no tuvo nada de aburrida...o les pareció aburrida?

lunes, 5 de mayo de 2014

EL DIA QUE LE GANE AL OSCAR

Estaba pasando uno de los momentos más exitosos de mi carrera. En esos momentos estaba realizando una gran exposición de dibujos ni más ni menos que en la Ciudad de Buenos Aires. A la misma acudían aproximadamente 500 personas todos los días. Unas 13.000 por mes, y era un mes la duración de esa exposición. Es una galería de arte por la singular Avenida de Mayo 666 (número no apto para los aprensivos), también es la sede del Diario del Viajero, semanario que va para todo el país, con una tirada de 300.000 ejemplares. No todos los días ocurría eso en mi carrera, y lo cierto era que a veces había momentos de baja que mejor no acordarse. Pero sin lugar a dudas estaba disfrutando de ese momento.

En medio de esa exposición -la cual podía dejar en "piloto automático", ya que la misma era la exposición de cuadros que se colocaban tras una vitrina, y no hacía falta que yo estuviera presente-, me invitan a una fería de libros, que se organizaba en el colegio primario donde yo había cursado. Ese mismo que aparece uno de los primeros posts de este blog (Ver "Mi Primer Día de clase"). Me invitan como el único alumno que tenía una trayectoria artística, no había ninguno otro en más de 50 años que hubiera hecho algo asi en la historia de ese establecimiento educativo. Lo cual para mi era un honor, y una gran responsabilidad. Fue por eso que me invitan a dar una charla, pero, al no ser suficiente,ya que muchos chicos quedan afuera, decidieron pedirme que diera alguna otra. No recuerdo muy bien, pero creo que fueron tres o cuatro.

En las charlas que di, intenté contarles a los chicos como fue que se me había ocurrido dibujar, en que condiciones, y momento de mi vida, justamente la secretaria del colegio era la que me presentaba (y que había sido la segunda maestra que me toco, reemplazndo a mi primer maestra, la que aparece en la foto del post anterior, presentándome como un alumno suyo). Muchos recuerdos, unas charlas que recuerdo con mucho cariño, y que además, la presentación a las mismas fue entrañable.

Llego a la última charla. Y casualmente era la penúltima de este ciclo, donde también asistieron escritores, algunos que en ese lapso aprovechaban y también presentaban libros -dado que dicha feria estaba organizada por el colegio y una editorial. Yo terminaba mi ´última charla, y ya simultaneamente llevaban a los chicos a otra sala, el salón de actos del colegio, en el cual llegaba la charla final. La charla final estaba a acrgo de la Escritora Aida Bortnik, celebre artista de la pluma que había sido co autora del libro del Film "La Historia Oficial", pelicula que arrasó con todos los festivales de cine habidos y por haber en el mundo, y, desde ya, Ganadora del Premio Oscar a la Mejor Pelicula Extranjera en 1986.

El solo hecho de escuchar el nombre de esa escritora me erizó la piel. Supongo que por haber conocido, como cualquier argentino de esa epoca, la forma en como se escribió y como se rodó ese trabajo cinematográfico. Gran parte en la clandestinidad, durante la última parte del gobierno militar. Se jugaron la vida en cada toma, en la que incluían manifestaciones populares de la vida real, tal como si fuera un documental. La niña que protagonizó la película fue amenzada por fuerzas militares y, hasta tuvieron que suspender parte de los rodajes, o de cambiar los lugares de filmación para evitar represalias...o la muerte. Sentía orgullo ajeno de tener tan cerca a semejante personalidad.

Sin embargo, ese orgullo habiá entrado en contraste con el sentimiento de los chicos, que cuando le anunciaban que mi charla llegaba a su fin, y que en el salón de actos los estaba esperando Aida Bortnik, comenzaron a silbar y a abuchear, porque preeferían quedarse conmigo en la charla y no cambiar de lugar. 

Demasiado trabajo les costó a las maestras convencerlos que debían irse al otro salón. Y yo me sentía confundido. Por un lado, creí que lo que estaban haciendo estaba mal...pero por el otro...me sentía con una sensación...de que le había ganado al mismisimo Oscar.