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miércoles, 6 de julio de 2011

LA MALDICION DE LA LINEA 79


Observando como posts como "cuentos de la cripta" han tenido tantas repercusiones, incursionarè otra vez en contar una de las vivencias mas extrañas -y a la vez violentas- que he tenido que presenciar, como periodista. Es algo comùn tener que presenciar tiroteos, o accidentes con heridos, pero si bien cualquiera que le toca vivir esos momentos como testigo ya le es difìcil, imagìnense lo que es para un periodista, y si la tragedia sucede en el propio lugar donde uno vive...son los momentos donde es muy difìcil mantener la objetividad y la cordura, mientras van pasando los acontecimientos...tal cual lo que les voy a contar...

Corria el mes de marzo de 1994...era un dìa domingo a la madrugada. Yo lo recuerdo porque los domingos a la mañana hacia un programa de radio, y por razones de salud, el cual me impedìa madrugar temprano, debìa mantenerme en vela toda la noche, ya que si me iba a dormir iba a ser muy difìcil poder cumplir los compromisos con ese medio de comunicacion. Todavìa era verano...hacia calor...para pasar la noche iba buscando y seleccionando el material, tanto musical como periodìstico que iba a pasar en el programa. Claro que la noche era larga...y el programa sòlo tenìa dos horas. Para pasar el tiempo, comencè a caminar por dentro de la casa, sin hacer ruido, ya que no querìa despertar a mi familia. Como la noche estaba linda, decidì, tras observar por la ventana la calle, salir al jardìn de mi casa. La noche estaba realmente apacible. No habìa un alma. Fue por eso que me atrevì a salir del jardìn de mi casa, y caminar hasta el borde de la calle. Cuando llego hasta el cordòn, observo hacia ambos lados, y al ver la tranquilidad, doy la vuelta y regreso lentamente hacia mi casa. Una vez dentro. Cierro los cerrojos de la puerta de entrada -a pesar que no habìa nadie-, y camino desde el living hasta la cocina. Todo esto que estoy contando habrà pasado en un parde minutos, o quizà menos. Cuando llego a la cocina, el voraz sonido similar al de una explosiòn, proveniente desde la calle me paraliza, pero automàticamente vuelvo hacia la ventana que da a la calle para ver que había pasado. No se ve nada. Toda una nube tòxica de color negro no dejaba ver absolutamente nada. Fue cuando decidì salir, y vì, que justamente por donde yo habìa caminado hacìa menos de dos minutos, un enorme colectivo -autobùs para los de otros paìses que no sean Argentina-, habìa pasado por el mismo pasillo donde yo habìa caminado...solo que en ese trayecto se llevo consigo tres àrboles, un refugio de la parada de colectivos, y unos metros pas allà un automovil que estaba estacionado sobre la vereda, y que justo un vecino habìa adquirido esa misma semana, para terminar estrellàndose contra un local que estaba en el misma cuadra donde vivo...un par de minutos antes y me podrìa haber matado...el chofer, aloholizado, perdiò el control del vehìculo luego de que pisara con el colectivo un lomo de burro, que se habìa formado por deficiencias en el mantenimiento de la calle, y provocò semejante desastre. Todos los vecinos salen a la puerta. "A mi se me vino encima el coche", le decìa a la policìa el chofer, a pesar que el auto estaba parado, sin nadie adentro y sobre la vereda. Fue preso en forma preventiva, no se que sucediò con el luego...luego del siniestro hecho un vecino con una càmara de esas que se usaban en televisiòn o para videos sociales -las Super VHS- filmo el estado de como habìa dejado el colectivo de la Linea 79, los agujeros en la tierra donde antes habìa àrboles, el lugar donde ya no estaba el refugio de omnibus, lo que habìa quedado del auto, que habìa quedado destruìdo y aplastado entre el colectivo y el comercio, que habia quedado con una pared agujereada, y por ùltimo la trayectoria que el colectivo habìa llevado desde pisar el lomo de burro hasta el impacto final. Y la verdad es que no le fue dificil a pesar de ser de madrugada, ya que las marcas en el pavimento de los neumàticos delataban todo lo que habìa ocurrido. Dìas màs tarde, se supo que el vecino que filmò esas secuencias, habìa vendido las cintas a un noticiero de televisiòn, ya que alguno del barrio vio esa filmacion en un programa informativo. A mi no me consta, pero eso fue lo que contaran.

Luego del tumultuoso hecho, no faltò quienes criticaron al camarografo que filmo el hecho, ya que, para muchos vecinos, actuò como un verdadero "pirata" que lucro con una tragedia de gente conocida. Yo recuerdo que tambièn realicè una nota para el medio grafico donde trabajaba. Pero en la nota que yo escribì no solo puse ese accidente, sinò otro de un auto que, pisando ese mismo lomo de burro se habìa estrellado contra un poste de alumbrado destruyèndolo, y tan sòlo unos dìas antes. Pero, claro, no es lo mismo la repercusiòn obtenida por un medio gràfico que por la televisiòn, aunque sea el mismo hecho. No creo que en el barrio me haya leìdo la gente, ya que no hice propaganda de mi hecho, pero sì, tanto el camarògrafo como toda su familia hicieron propaganda de esa filmaciòn, ya que con eso tambièn era una forma de promocionar otro negocio que hacìan, que era filmar partidos de fùtbol infantil y luego vender copias del partido a los padres de los niños. Un negocio que hacìan gracias, un poco de promocionarse con una tragedia. En cambio yo hacìa seis años que trabajaba en esto, es el dìa de hoy que los vecinos no saben a que me dedico -los recaudadores de impuestos si, a pesar de todo-. Pero por ese y todos los factores, el accidente del interno de la lìnea 79 fue un accidente que quedò grabado en la memoria del barrio, por la violencia inusitada y la voracidad de esas tremendas moles de hierro sin control...a pesar que solo el chofer recibiò algunos rasguños.

Once años màs tarde, el asfalto habìa sido renovado en su totalidad. Aquella loma de burro erigida por el desgaste de la obra pùbica habìa sido subsanada. De hecho, como la arteria era muy transitada, los accidentes no dejaban de ser moneda corriente en el lugar. Por esa razon, para evitarlos, o hacer que disminuyeran, el municipio decide hacer una loma de burro, no donde estaba la otra, pero sì a treinta metros del lugar, ademàs de algunas otras para hacer que el transito disminuyera su velocidad. Porque lo cierto era que todos aùn recordaban el estigmatizado accidente de la lìnea 79.

Otra vez domingo...otra vez de madrugada...muchos dicen que las historias no se repiten, pero este pareciera no ser el caso. Otro interno de la linea 79 se dirigìa con la misma calle y hacia la misma direcciòn. Ya la loma de burro estaba treinta metros despues de la original. El chofer no estaba ebrio. Pero lo cierto fue que la nueva loma de burro, a pesar de no haber sido por defecto, no habìa sido señalizada aùn, ya que la otra no estaba terminada en su totalidad...otra vez el colectivo 79 pisa la loma...el chofer pierde el control, pero se mantiene sobre el asfalto...pero cuando va llegando a la esquina, aparece a toda velocidad un automovil que habìan robado unas cuadras antes...otra vez la sangre llegaba...otro impacto con hierros retorcidos...el colectivo aplasta al automovil, matando al delincuente que lo habìa robado, y ahì otra vez el raid descontrolado lo lleva a estrellarse contra una vivienda...tan solo treinta metros del anterior impacto...entrando de lleno en el dormitorio de la casa del camarògrafo que habìa filmado el otro accidente...en el anterior casi me mata a mi, que habia cubrido el accidente para la gràfica...esta vez fue el turno del pobre camarògrafo, que de milagro no saliò herido...curiosamente todos dejaron de hablar de los accidentes de la lìnea 79 en el lugar...sera por el temor que vuelvan a suceder???

Espero que no los haya asustado este relato...